Mensaje en Panamá, donde Cooperativas de las Américas y las socias ACI de ese país convocaron al cuarto y último evento regional en el Año de las Cooperativas, bajo el título Economía y Sociedad del Cuidado:

«Queridos amigos y amigas de las Américas, es un placer encontrarnos nuevamente.

Sin dudas, estamos culminando una agenda muy exigente, muy intensa pero también muy fructífera, una agenda que sin dudas valorizó al Año Internacional de las Cooperativas llenándolo de contenido, de debates, de propuestas, de intercambios, de aprendizajes…

Quiero felicitar a todas las organizaciones miembro de la Alianza Cooperativa Internacional en esta región del mundo porque se han comprometido fuertemente con el llamado de Naciones Unidas y han trabajado en multiplicar el impacto social, económico y político en cada uno de sus países.

Sn dudas esto no es posible sin una organización que integra, acoge, fortalece y potencia al cooperativismo de cada país americano.

Por eso quiero saludar y felicitar también al Board y a la oficina regional de Cooperativas de las Américas por todo el empeño que han puesto en este vertiginoso 2025.

Seguramente, una vez concluidas estas jornadas aquí en Panamá sentirán ustedes la satisfacción del trabajo realizado y nos iremos todos de aquí con más optimismo, con más esperanza, con más convicción en que el modelo cooperativo es la clave para construir un mundo mejor.

y, en ese sentido, no puedo más que ponderar el eje sobre el cual se convoca hoy el cooperativismo americano.

Hablar de cuidado, o de cuidados, si queremos pensar mejor, es hablar básicamente de sostenibilidad. 

De hecho, no hay manera de alcanzar los tan mentados objetivos de desarrollo sostenible sino es poniendo en el centro de la escena el cuidado de las personas, del entorno, de los recursos que necesitamos día a día para resolver nuestras necesidades.

Esos recursos que también van a necesitar las próximas generaciones para vivir dignamente, y que solo podemos garantizar si consolidamos a escala regional y global un paradigma cooperativo. 

Los principios y valores que portan nuestras empresas nos llevan intrínsecamente a practicar una economía de cuidados, una economía sostenible 

Por tanto, además de multiplicar la presencia del modelo socio empresarial cooperativo en el ámbito de los servicios concretos destinados a personas que necesitan cuidados,  debemos pensar a este como un eje transversal a todas las actividades que realzamos en cualquier ámbito de reproducción y los servicios. 

De esa manera podremos hacer aportes sustanciales a todos los ODS y construir definitivamente un futuro más justo, inclusivo y sostenible.

Quiero aprovechar a contarles que, en esta recta final del Año Internacional delas Cooperativas, hemos hecho carne esta idea de que no estamos llegando al final de un camino sino dando el puntapié de una ambiciosa y desafiante hoja de ruta junto a muchas organizaciones aliadas.

Aquí están presentes una vez más la OIT, la FAO, CEPAL, ONU Mujeres, Unesco, además de la invaluable y cálida hospitalidad de nuestros hermanos panameños, representados por la Cooperativa Profesionales y el Ipacoop.

Con ellos con ustedes, con los miles de millones de colegas con los que compartimos la enorme familia cooperativista a nivel mundial, nos proponemos llevar adelante una propuesta que hemos presentado en Doha, Qatar, durante la reciente Cumbre social Mundial.

Seguramente estarán enterados que como primer fruto del CM50, grupo de líderes de todo el mundo, varios de América, lanzamos un contrato por una nueva economía global, donde no solamente se ha caracterizado de manera critica el contexto global actual sino que se proponen pasos concretos para revertirlo.

Los invito a leer detenidamente el manifiesto del CM50 y a hacer suyo este contrato por una nueva economía global, y a seguir aportando desde América a la transformación que el mundo necesita.

Gran parte de esa transformación tiene que ver con la capacidad que tengamos de generar sociedades de cuidado, y podríamos decir también, sociedades cuidadas, sociedades protegidas de la desigualdad, de la violencia, del materialismo y la especulación, de la cultura del descarte.

Sociedades cuidadas es decir sociedades cooperativas y sociedades cooperativas, nuevamente, es decir sociedades que perduran, sociedades que prosperan, sociedades sostenibles.

Ese desafío tenemos por delante y ese desafío es el que afrontamos con más fuerza a partir de este encuentro, de estas jornadas y estos debates con tantos exponentes que nos alumbraran con su experiencia, sus miradas, sus propuestas a futuro.

Muchas gracias América una vez más por permitirme compartir un momento como este con ustedes, lamentablemente en unas horas tendré que dejarlos paras ir muy lejos de aquí, a Sri Lanka, donde voy a acompañar a os hermanos y hermanas de la región Asia-Pacifico, y si me permiten les llevaré de parte de ustedes un mensaje de fraternidad y de optimismos para seguir construyendo aquí, allí y en todo el mundo un futuro más justo, un futuro más solidario, un futuro en paz.»